Me gustó esta entrevista en el periódico El Mundo a Victoria Camps. La educación autoritaria de los años 50 del pasado siglo, hizo que el péndulo se moviera para una concepción de educación permisiva, dirigida a la felicidad del alumnado y a su protagonismo absoluto en el ambito de la Escuela y el Instituto. Se constata que el paso de los años pone a las tendencias educativas en su sitio. La palabra coactivo, la ha hecho preceder Victoria de la palabra pelín, porque el ambiente superpermisivo reinante, repele todo lo relativo a autoridad, límites y controles en el ámbito educativo. Su gran autoridad y su gran reconocimiento como catedrática de Ética, le permite llamar a la problemática del tipo de educación en las aulas, por su nombre.
Discrepo en su aceptación de la asignatura Educación para la ciudadanía. ¿Pero los valores no se estudian en la asignatura de Ética? Son razonables las ideas justificativas que expone: “…cuando la sociedad empieza a ser muy heterogénea, plural, incluso con convicciones morales muy distintas, hay que decidir los valores mínimos a inculcar…”. Insisto, ¿qué función le queda entonces a la asignatura de Ética?
Siempre que surgen en España estos temas de la filosofía orientativa de la educacion, me hago la pregunta: ¿cómo habrá quedado resuelto en países de nuestro entorno europeo estos conflictos?
Entrevista a Victoria Camps en El Mundo. 03/10/2008
Victoria Camps en la Wikipedia
Un poco al margen, pero por tratarse del mundo de la educación, recomiendo la película alemana “Die Welle”, “La ola”, de Dennis Gansel. Se trata de un experimento en las aulas sobre el autoritarismo. Daría para otra entrada, pero me conformo con sugerir la cinta.
Al hilo de la cuestión: La tiranía paterno filial. Vicente Verdú. 03/07/2009

Soy directora de una escuela primaria de primera categoría, de las llamadas vulgarmente urbano-.marginales, la matrícula es de seiscientos cincuenta alumnos, tiene cuatro secciones de cada grado.
Ya a punto de jubilarme, y habiendo pasado de maestra de grado a vicedirectora por concurso, luego directora, también por concurso, después de haber leído varios autores, algunos de los que se mencionan en el artículo; mi humilde opinión es que poco podemos hacer los docentes cuando desde el hogar no se traen principios.En mi escuela dentro de los indicadores que tuvimos en cuenta para elaborar el PEI, está contemplada esta problemática y existe un proyecto institucional de Educación en Valores que las docentes trabajan con toda dedicación y al cual los niños le ponen mucho entusiasmo, ya que se realizan múltiples acciones propuestas por ellos mismos tendientes a trabajar el tema en cuestión.- Pero qué pasa:los padres, a veces , se ríen de los temas que los niños trabajan, no los apoyan, y tampoco son ejemplo para ellos ya que no demuestran el más mínimo respeto por las docentes. Siempre digo que habría que abrir una escuela para padres.
Otro tema es los programas de televisión, que colocan en sus pantallas chicos que cometen robos, que se rien de los otros, que pelean, que se faltan el respeto entre ellos mismos, que toman , se drogan y son vistos como lo más natural que puede pasarles. No todos los padres controlan lo que ven sus hijos por T.V.,no todos los padres hablan con sus niños y son capaces de enseñarles qué cosas no deben hacer. O bien les dejan el mensaje: Haz lo que te digo, no lo que hago. Y eso tiene muchos que ver en los niños que tienden a imitar las conductas de sus mayores.
Se trabaja mucho en las escuelas este tema, creo que todas deben tener propuestas educativas al respecto. Pero necesitamos que la gente tome conciencia. TODOS, especialmente los padres. Ese rol no lo puede suplir nadie. Atentamente. Inés
Sólo un par de reflexiones sobre el tema de los valores a partir de mis vivencias de madre y profesora.
Para empezar, sería totalmente incapaz de definir el concepto de “valores” objetivamente. Cada uno tiene su conciencia y su propia visión del mundo que le crea su propia escala de valores. Sin lugar a duda, la base de la convivencia se centra en el respeto de los demás. Y esto no se enseña, se practica con el ejemplo.
Es tarea imposible o sumamente artificial pretender “enseñar valores” a los alumnos y/o a los hijos. Me parece un planteamiento erróneo: ¿ Son estos valores los mismos para un niño occidental o un niño oriental, para un niño que vive en la abundancia o el que tiene que buscarse la vida para sobrevivir, para un niño de un país en guerra, para un niño víctima de la prostitución infantil?
Parece que cuando hablamos de “educar en valores”, lo hacemos desde nuestra perspectiva de países supuestamente desarrollados, que nos referimos única y exclusivamente a “nuestros” niños “víctimas” de esa sociedad de consumo que les regalamos al nacer. Suena este tema como una reflexión privilegiada que nos hacemos los privilegiados para encontrar la manera de descargar nuestra incapacidad de encontrar soluciones a los nuevos desafíos de la sociedad.
En cuanto al papel de las escuelas, constato que, en general, hablamos ( los “educadores”) demasiado, amenazamos continuamente, imponemos falsas verdades, colgamos sambenitos, juzgamos desde el “poder” que nos otorga nuestra supuesta experiencia. … Quien más, quien menos … ¿ No sería mejor callar, escuchar, intentar dialogar, querer de verdad a nuestros alumnos sin juzgarlos. Estos niños necesitan encontrar seguridad en nosotros, comprensión, firmeza. Cada caso es único y se merece una atención especial. No es fácil y nos equivocamos a menudo … ¡ como ellos! … Pero no hay mejor escuela que el derecho a equivocarse para poder buscar otro camino.
Tampoco hay que echarse la culpa continuamente los unos a los otros … los padres, los profes, los niños.
Tendríamos que aprender a comunicar mejor, a escuchar mejor, a ser más tolerantes, a ayudarnos.
Además, en la enseñanza, no se debe nunca caer en la rutina ni en el conformismo; es imprescindible imaginar, innovar cada día.
Permítanme una sugerencia: ver la película francesa “La clase”; no como ejemplo de lo que hay que hacer ( cada uno es libre de opinar sobre la eficacia de los métodos utilizados en este instituto de barriada conflictiva francesa) sino como estímulo para una reflexión profunda sobre el papel de los alumn@s, padres y profes.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Etica/Ciudadania/elpepiopi/20090202elpepiopi_8/Tes
Agradezco sus aportaciones. El enlace de El País, es muy adecuado para esta entrada: me encanta porque resume en un tono mordaz y en cuatro palabras, el tema de la dichosa asignatura de “Educación para la Ciudadanía”.