Complaciente otoño
Muere la tarde y el mañana.
Muere lo que fuimos en la luz,
muere el afán abarcador de todo.
Conllevo el melancólico hilo,
de lo perdido en extrañas travesías.
Esperando grises días de elegante lluvia,
imagino cualquier brindis,
encajando el tiempo de inacabados anhelos.
Ambiguos vientos mecerán madrugadas,
abrigando alguna novedad improvisada.
Pld